El auge del biometano en Daimiel, Ciudad Real, ha reavivado la controversia sobre su posible impacto en el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel, un ecosistema de gran relevancia en Europa. La Plataforma Stop Biometano Daimiel ha tomado la iniciativa al convocar encuentros informativos donde residentes, expertos y autoridades han analizado las implicaciones de construir macroplantas en esta región. Durante estos foros, se han expresado serias preocupaciones sobre cómo estas instalaciones podrían agravar el ya comprometido suministro hídrico y afectar la biodiversidad local.

Los expertos subrayan que la expansión de estas plantas podría ejercer una mayor presión sobre los acuíferos, poniendo en riesgo la estabilidad ecológica de este humedal, que es vital para la fauna y flora de la zona. Además, el tratamiento del digestato, un residuo del biogás, podría comprometer la pureza del suelo y provocar episodios de contaminación si no se gestiona adecuadamente. En este contexto, la Plataforma Stop Biometano está exigiendo la anulación de informes que faciliten la instalación de estas plantas, abogando por un equilibrio entre la transición energética y la conservación de los entornos naturales.

El debate sobre el biometano no se limita a Daimiel. En otras regiones de España, como Navarra, también se han presentado demandas de moratorias para frenar el avance de estas macroplantas. Plataformas ciudadanas han manifestado que, sin un análisis exhaustivo y una planificación participativa, estos proyectos podrían tener consecuencias ambientales y sociales irreparables. La necesidad de una regulación clara y la protección de los recursos hídricos son argumentos que resuenan en diversas localidades, indicando que la transición energética debe ser consensuada con las comunidades locales y considerar adecuadamente los riesgos asociados.