Investigaciones recientes en el Cerrado de Goiás, Brasil, han revelado que el armadillo gigante (Priodontes maximus) actúa como un "ingeniero del ecosistema" al crear madrigueras que son reutilizadas por numerosas especies. Un estudio con cámaras trampa documentó 654 registros de 32 especies de vertebrados en 20 cavidades entre julio de 2023 y febrero de 2024, mostrando cómo estos refugios ofrecen protección térmica y oportunidades de alimentación y nidificación para otros animales.
Las madrigueras no solo benefician a otras especies como el momoto (Momotus momota), que podría utilizar los túneles para anidar, sino que también amortiguan los cambios climáticos, ofreciendo un microhábitat más fresco en el calor y protección durante el frío. La pérdida de esta especie, catalogada como "vulnerable", afectaría no solo al armadillo gigante, sino también a la diversidad de fauna que depende de sus construcciones. Este hallazgo subraya la importancia de las áreas protegidas y su conservación, revelando una compleja red de relaciones ecológicas que se extiende más allá de lo visible a simple vista.