El mercado del aceite de oliva en España enfrenta una crisis seria, evidenciada por el descenso de precios en origen, que ha llegado a un 46%. En este contexto, la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) ha denunciado que una gran cantidad de aceite de oliva tunecino ingresa al país de manera irregular, sin ser registrada adecuadamente. Parte de este aceite parece estar llegando desde Portugal bajo un régimen especial que permite la importación sin aranceles, pero en realidad se vende en el mercado local como si fuera comunitario, perjudicando a los pequeños productores.

La falta de trazabilidad en el sector agrícola, similar a lo que ocurrió con la miel, plantea serias preocupaciones sobre la calidad y origen del aceite que consume la población. Aún con regulaciones en camino, como la entrada de las Directivas del Desayuno en España, la eficacia en la identificación del aceite en el mercado sigue siendo insuficiente. Esto ha llevado a interrogar sobre el futuro del sector, en un momento crítico donde la transparencia y confianza son esenciales para los productores locales.