Unicef ha lanzado un informe alarmante que revela que el 54% de los niños y niñas en España, lo que equivale a 4,1 millones de menores, enfrenta múltiples peligros derivados de la crisis climática, como olas de calor y sequía. Entre los riesgos identificados, el informe destaca que 6 millones de niños están expuestos a olas de calor y 4,2 millones a la sequía. A pesar de avances en los servicios públicos, los intereses de la infancia siguen sin estar considerados específicamente en los planes de gestión de riesgos. La organización ha instado a las administraciones públicas a incluir a los menores en todas las fases de la emergencia, desde la prevención hasta la reconstrucción.
El documento titulado "Contar con la infancia es una emergencia" también señala que 6,4 millones de niños en España sufren la contaminación del aire, lo que representa un riesgo considerable para su salud. Además, se advierte sobre la creciente amenaza de la malaria. La directora ejecutiva de Unicef, Catherine Russell, enfatiza la necesidad de invertir en servicios resilientes y fortalecer los sistemas de salud y educación, subrayando que la vulnerabilidad de la infancia se define tanto por su sensibilidad biológica como por su capacidad de adaptación.
A nivel global, se estima que 1.100 millones de niños en todo el mundo están expuestos a al menos tres amenazas climáticas, las cuales comprometen su educación, salud y supervivencia. Unicef hace un llamado a los gobiernos para que reduzcan las emisiones de carbono, fortalezcan los servicios básicos y garanticen la participación activa de la infancia en los planes de adaptación, asegurando que sus voces sean consideradas en las decisiones que impactan su futuro.