Un informe sobre la protección de especies amenazadas en Galicia indica que apenas el 2 % de estas cuenta con medidas de conservación efectivas. A pesar de que Galicia cuenta con más de 200 especies catalogadas, la mayoría de ellas no dispone de planes activos de conservación, lo que las deja vulnerables ante el deterioro ecológico. Actualmente, solo cuatro especies tienen estrategias concretas, mientras que el resto continúa enfrentando un aumento de riesgos, especialmente con la intensificación de amenazas como el cambio climático.

La obsolescencia del catálogo de especies en peligro, que ha permanecido casi sin cambios desde su aprobación en 2007, limita la eficacia de las políticas ambientales. Esta desconexión entre la normativa vigente y las realidades ecológicas genera un escenario preocupante, ya que muchas especies están en situaciones críticas. Por ejemplo, el escribano palustre ha visto una disminución del 60 % en sus poblaciones, alertando a las organizaciones conservacionistas sobre la falta de acción política efectiva para abordar esta alarmante situación.

El cambio climático y la presión humana sobre los ecosistemas se ven reflejados en el aumento de la vulnerabilidad de las especies. Este contexto pone de manifiesto la necesidad de adoptar medidas urgentes y adecuadas para la protección de la biodiversidad gallega, ya que el riesgo de extinciones locales crece conforme se mantienen las deficiencias en la gestión de la biodiversidad. Las promesas institucionales deben materializarse en acciones concretas para evitar pérdidas irreversibles en el patrimonio natural de la región.