En abril de 2026, RWE llevó a cabo la instalación de una turbina eólica marina en Dinamarca, marcando un hito al ser la primera en utilizar una torre fabricada con acero que reduce la huella de carbono y palas diseñadas para ser recicladas al final de su ciclo de vida. Este avance forma parte del ambicioso proyecto del parque eólico marino Thor, que contará con una capacidad total de 1,1 GW y tiene previsto estar completamente operativo para 2027.

La torre de esta turbina, conocida como GreenerTower de Siemens Gamesa, promete reducir al menos un 63% las emisiones de CO2 en comparación con el acero convencional, gracias a un proceso de fabricación basado en energía renovable y el uso de chatarra. En cuanto a las palas, RWE implementará un diseño que facilitará su reciclaje químico, abordando uno de los mayores retos en la industria eólica. Sin embargo, no todas las turbinas del parque Thor emplearán estas innovaciones desde el comienzo; 36 turbinas contarán con torres de acero verde y 40 turbinas llevarán palas reciclables, mientras que el resto utilizará componentes convencionales.

Este avance representa un paso significativo hacia una transición energética más sostenible, donde la reducida huella ecológica de la producción del material y la capacidad de reciclaje potencian la circularidad en la energía eólica. Se espera que la implementación de estas tecnologías reduzca las emisiones asociadas a las turbinas en un 20%. La certificación externa será crucial para validar estos beneficios y garantizar la viabilidad de la infraestructura necesaria para el reciclaje de palas en el futuro.