La iniciativa de Brookfield para un desarrollo logístico en Valdemoro, denominado "Logistik Valdemoro i4", ha suscitado fuertes preocupaciones ambientales, especialmente en relación con el agua. La asociación ecologista local ha alertado sobre el posible impacto del proyecto en los arroyos de la zona, dado que el plan incluye una edificación significativa en un área de 1.366.818 metros cuadrados, que podría generar 48 litros por segundo de aguas residuales.

El proyecto prevé un tanque de laminación de 20.000 m³ para regular los vertidos al arroyo de Santiago, un sistema diseñado para mitigar el riesgo de inundaciones. Sin embargo, la actual EDAR de Sotogutiérrez, que depura los vertidos del municipio, se encuentra al límite de su capacidad, lo que genera dudas sobre la viabilidad de autorizar nuevos vertidos hasta que se construya una nueva depuradora. Además, el cumplimiento de la normativa que protege la franja próxima al arroyo podría complicar aún más la ejecución del proyecto.

Los ecologistas han solicitado una revisión de las soluciones planteadas para garantizar que el desarrollo no solo cumpla con las normativas, sino que también proteja el entorno y evite posibles desbordamientos en períodos de lluvias intensas. La tramitación del proyecto requiere permisos clave que serán los determinantes para su avance.