Con la llegada del calor intenso, los jardineros están recurriendo a una técnica simple pero efectiva: enterrar botellas de plástico junto a las plantas para crear un sistema de riego por goteo casero. Este método, que consiste en hacer pequeños agujeros en una botella y enterrarla cerca de la zona de raíces, permite que el agua se libere lentamente, manteniendo la humedad del suelo de manera más eficiente durante las olas de calor. Según la Universidad de Minnesota, mantener una humedad constante ayuda a evitar problemas como la podredumbre apical en los tomates.
Además, esta técnica es beneficiosa para los cítricos jóvenes, que pueden verse afectados por el calor y la sequedad del suelo. Las botellas deben ser colocadas en una ubicación adecuada, alejadas del tronco, para que el agua alcance las raíces activas. Combinar este truco con una capa de mantillo orgánico mejora aún más la retención de humedad y reduce la competencia con las malas hierbas, algo crucial en épocas secas. Sin embargo, es importante recordar que este método no sustituye a un sistema de riego profesional y requiere vigilancia, especialmente durante periodos de extremo calor.