La llegada de la primavera y el verano trae consigo el avistamiento de pollitos en el suelo, especialmente de especies como gorriones, golondrinas y mirlos. A menudo, las personas se preocupan por su bienestar, creyendo que están abandonados. Sin embargo, según SEO/BirdLife, la mayoría de estos jóvenes pájaros no necesitan ayuda. Se encuentran en una etapa de aprendizaje donde sus padres los alimentan y protegen mientras adquieren habilidades para sobrevivir. Interferir en su desarrollo puede causar dependencia de los humanos y comprometer sus posibilidades de supervivencia.

Se recomienda observar a los pollitos antes de actuar. Los progenitores suelen estar cerca, vigilando a sus crías. La intervención se justifica únicamente si el ave está en una situación de riesgo inmediato, como un posible atropello o un ataque por parte de animales domésticos. En casos donde un polluelo ha caído del nido, es crucial contactar a un centro de recuperación de fauna silvestre, dado que cuidarlos a mano requiere conocimientos específicos y una atención constante que no todos pueden proporcionar. Al hacerlo, es esencial para el bienestar del animal evitar que asocien a las personas con el suministro de alimento o cuidados.