Un nuevo informe de AFRY, encargado por Beyond Fossil Fuels y con el apoyo de la Fundación Renovables, indica que España enfrenta un gran desafío en el desarrollo de energías renovables debido a la congestión en su red de distribución. Actualmente, hay proyectos por valor de 7.000 millones de euros en espera de conexión, lo que revela la presión sobre la infraestructura existente a medida que los proyectos de energía solar y eólica se multiplican.

El almacenamiento en baterías se presenta como una solución esencial, ya que podría evitar el desperdicio de energía limpia. Sin embargo, aproximadamente el 40% de las metas de almacenamiento del país están en lista de espera, lo que resalta la desconexión entre la rápida expansión de iniciativas de energía renovable y la capacidad de la red de darles soporte.

Expertos destacan la necesidad de mejorar la gobernanza y los procesos administrativos de los operadores de sistemas de distribución para facilitar la transición energética. Autoridades locales como el Ayuntamiento de Terrassa han expresado su deseo de impulsar proyectos renovables a pesar de los obstáculos que enfrentan en la conexión a la red, lo que pone de manifiesto la contradicción entre la ambición política y la realidad de las infraestructuras necesarias para llevarla a cabo.