Un reciente informe elaborado por AFRY, encargado por Beyond Fossil Fuels y apoyado por la Fundación Renovables, subraya que la congestión de la red de distribución en España es un obstáculo crítico para el avance de las energías renovables. Con aproximadamente 7.000 millones de euros en proyectos en lista de espera, la infraestructura existente no puede soportar el crecimiento acelerado de la producción de energía solar, que ha pasado de 9 GW en 2020 a más de 50 GW proyectados para 2026. A nivel nacional, más de 50 GW de nuevas solicitudes de conexión ya han sido registradas.

El informe también destaca que cerca del 40% de las metas de almacenamiento en baterías están pendientes, lo que refleja una desconexión entre la rápida expansión de las energías renovables y la infraestructura de red necesaria para respaldarlas. Además, la situación se agrava en el País Vasco, donde la saturación de puntos de conexión ha convertido la falta de red en una preocupación para industrias y proyectos de vivienda. Se estima que hasta 5.000 millones de euros en inversiones están comprometidos por esta falta de capacidad eléctrica, afectando tanto a iniciativas industriales como a proyectos urbanísticos.

El gobierno ha reconocido la urgencia de estas cuestiones y está considerando reformas para facilitar la expansión de infraestructuras eléctricas. Las soluciones propuestas incluyen mejoras en la gobernanza y procesos administrativos que permitan una integración más efectiva de los proyectos renovables en la red. Sin embargo, la transición hacia un sistema más sostenible también requiere que se aborden los desafíos de la infraestructura existente para asegurar que el crecimiento de las energías renovables se maximice sin contratiempos.