Marta Barrachina, presidenta de la Diputación de Castellón, ha solicitado a Europa que la transición ecológica se realice con plazos y enfoques compatibles con la situación del sector cerámico. Este sector es fundamental para la economía local, creando uno de cada cuatro empleos en la provincia y representando aproximadamente el 25% del PIB industrial. Barrachina ha presentado alegaciones al reglamento de la UE que propone establecer valores de referencia para los derechos de emisión entre 2026 y 2030, lo que podría resultar en pérdidas de asignación gratuita para las instalaciones cerámicas de entre 109 y 160 millones de euros anuales.

La presidenta subraya que las tecnologías necesarias para cumplir con estas regulaciones no son viables a gran escala en la actualidad, lo que podría impactar negativamente en la competitividad del sector y, por ende, en el empleo. En colaboración con la patronal Ascer, ha solicitado que se contemple un enfoque específico para la industria azulejera, especialmente dada la falta de alternativas técnicas al uso del gas natural. Además, ha instado al Gobierno de España a tomar medidas para proteger el sector cerámico, en particular respecto a la cogeneración, que es crucial para su competitividad y sostenibilidad.