Marta Barrachina, presidenta de la Diputación de Castellón, ha instado a la Unión Europea a implementar la transición ecológica de manera que se respete las particularidades del sector cerámico, que constituye aproximadamente el 25% del PIB industrial de la provincia y genera uno de cada cuatro empleos. En sus alegaciones al reglamento de derechos de emisión para el período 2026-2030, Barrachina ha alertado sobre la posibilidad de que el sector enfrente la pérdida de asignaciones gratuitas que rondan entre 109 y 160 millones de euros anuales. La presidenta ha enfatizado que "la UE debe garantizar que la transición ecológica se desarrolle con plazos y herramientas compatibles con la realidad industrial y el futuro de miles de familias".
En el Congreso Qualicer, el conseller de Medio Ambiente, Vicente Martínez Mus, respaldó esta petición, destacando que la industria cerámica, que emplea a más de 70,000 personas en la Comunitat Valenciana, representa un 32% del PIB provincial. Martínez Mus defendió la necesidad de una descarbonización que contemple la realidad tecnológica del sector, advirtiendo que las directrices de la UE deben considerar sus particularidades para no comprometer su competitividad. Además, el conseller hizo hincapié en la relevancia de proyectos de infraestructura, como el Eje de la Cerámica, con una inversión superior a 150 millones de euros, que tiene como objetivo modernizar la capacidad productiva del sector y adaptarlo a los nuevos estándares ambientales. La Generalitat sigue comprometida con la modernización y sostenibilidad, asegurando que cualquier exigencia no afecte la viabilidad económica de estas industrias clave.