En Aragón, una ingeniosa campaña contra la avispa asiática ha comenzado con el uso de botellas de plástico recicladas transformadas en trampas y ubicadas a lo largo de la ribera del Guadalope. Desde marzo, estas trampas han capturado 62 reinas de Vespa velutina, una especie que puede fundar nuevas colonias si no se controla a tiempo. Esta intervención, coordinada por el Ayuntamiento de Alcañiz y los Agentes de Protección de la Naturaleza, busca evitar la proliferación de estas avispas antes del periodo de anidación.
Las trampas, que combinación de modelos artesanales y selectivos como las VespaCatch, utilizan un atrayente natural hecho de agua, azúcar y levadura, lo que permite captar únicamente a las reinas de la especie invasora, preservando así las especies nativas. La campaña se centra en la primavera, cuando estas reinas buscan establecer sus nidos, y las autoridades instan a la ciudadanía a informar sobre avispas o nidos detectados, en lugar de intentar eliminarlos por cuenta propia.
El foco de atención se encuentra en la ribera del Guadalope, resaltando la preocupación por el impacto que esta especie tiene en la apicultura y en el equilibrio del ecosistema local, dado que se alimenta de insectos polinizadores como las abejas. Aunque Aragón no es el hábitat favorito de esta especie, su expansión hacia el sur plantea serias amenazas para la biodiversidad de la región.