En Athol, Massachusetts, se ha emitido una alerta debido a un notable aumento de animales salvajes, como zorros y mapaches, que presentan comportamientos extraños y síntomas neurológicos. El Servicio Regional de Control Animal ha recibido múltiples avisos de ejemplares que caen, giran o no responden ante humanos. Aunque un análisis reciente descartó la rabia en uno de los zorros examinados, las autoridades investigan un posible brote de moquillo canino entre la fauna salvaje.

Se recomienda a los propietarios de mascotas que comprueben que sus animales tengan al día las vacunas, especialmente contra la rabia y el moquillo. A pesar de que el moquillo no representa un riesgo para los humanos, puede ser grave para perros no vacunados. Las recomendaciones incluyen no tocar a los animales enfermos y evitar que las mascotas se acerquen a ellos. Además, se aconseja mantener los jardines limpios y no dejar comida al aire libre que pueda atraer fauna salvaje, ya que esto puede facilitar la propagación de enfermedades.

Ante la aparición de un animal salvaje enfermo, las autoridades piden llamar a los servicios locales sin intentar acercarse o tocar al animal. La salud de la fauna salvaje está íntimamente relacionada con la salud ambiental de una comunidad, por lo que se enfatiza la importancia de mantener la distancia y asegurar que las mascotas estén supervisadas y vacunadas.