Alemania ha tomado un paso innovador en su transición energética al autorizar la instalación de 124 turbinas flotantes, conocidas como Energyfish, en el río Rin, cerca de Sankt Goar. Estas turbinas están diseñadas para generar electricidad utilizando la corriente del río sin requerir presas o embalses. Hasta ahora, se han puesto en funcionamiento tres unidades, y está previsto que se instalen 21 más antes de completar el sistema. Aunque esta tecnología no sustituye a las fuentes de energía solar, eólica o grandes centrales hidroeléctricas, representa un complemento valioso aprovechando el flujo continuo del agua, que puede generar energía tanto de noche como durante períodos de calma en otros tipos de energías renovables.
Cada turbina Energyfish mide alrededor de 2,8 metros de largo y tiene una potencia media de 1,8 kilovatios. La instalación de un gran número de estas turbinas permite alcanzar producciones significativas; se estima que 100 unidades podrían generar aproximadamente 1,5 gigavatios hora al año, suficiente para abastecer a entre 400 y 500 hogares. Este sistema no solo presenta un menor impacto visual, sino que también se ha evaluado su compatibilidad ecológica con especies locales de peces, encontrándose resultados positivos en estudios realizados por instituciones académicas. Sin embargo, la viabilidad de esta tecnología dependerá de las condiciones específicas de cada río y del cuidado en la implementación en entornos fluviales diversos.