Científicos de la Universidad de Cádiz han presentado un sistema de inteligencia artificial destinado a la identificación de vocalizaciones de cetáceos en el Estrecho de Gibraltar. Esta herramienta permite procesar hasta 500 horas de grabaciones submarinas en un solo día, alcanzando una precisión que se aproxima al 88%. Utilizando algoritmos adaptados específicamente para el entorno marino, el sistema es capaz de funcionar eficazmente incluso en condiciones de ruido elevado. A través de técnicas de aprendizaje profundo y utilizando grabaciones reales para su entrenamiento, esta metodología no invasiva promete facilitar el estudio de los cetáceos sin alterar su comportamiento natural.
Además, se ha destacado otro enfoque complementario que mejora el estudio de cetáceos mediante el uso de ADN ambiental. Este método, desarrollado por el Instituto Español de Oceanografía, permite identificar especies marinas a partir del material genético presente en el agua, lo que resulta esencial para registrar especies difíciles de observar visualmente, como la orca o el zifio de True. La combinación de la inteligencia artificial y el ADN ambiental representa un avance significativo en la investigación científica, potenciando la capacidad para monitorizar y conservar la biodiversidad marina en una de las zonas más ricas en términos ecológicos del mundo. Estas tecnologías pioneras no solo refuerzan el conocimiento científico, sino que también proporcionan herramientas clave para el diseño de políticas de conservación más efectivas.