Las actividades de parapente en Euskadi han suscitado preocupación entre científicos y organizaciones ecologistas por su posible impacto en el alimoche común, una especie catalogada como vulnerable. Recientes sobrevuelos detectados cerca de zonas de nidificación, como el Parque Natural de Gorbeia y la Zona Especial de Conservación de Entzia, han abierto el debate sobre la necesidad de equilibrar el uso recreativo del espacio natural con la protección de la biodiversidad.

En particular, la cercanía de los parapentes a los nidos puede provocar estrés en estas aves durante su fase reproductiva, el cual es crítico para el éxito de la crianza de sus pollos. Voces expertas han solicitado medidas más estrictas, tales como la creación de zonas protegidas y campañas de sensibilización para los pilotos, con el objetivo de minimizar el riesgo de perturbaciones en estas áreas sensibles. Los ecologistas advierten que es esencial mantener la tranquilidad en los espacios donde nidifican para asegurar la supervivencia del alimoche y otras aves rupícolas.

Con el aumento del uso recreativo en espacios naturales, el desafío radica en disfrutar de la naturaleza sin poner en riesgo a las especies amenazadas. Por lo tanto, se requiere una regulación adecuada que contemple tanto la conservación de la fauna como la práctica responsable de actividades al aire libre.