Volkswagen ha anunciado el lanzamiento de un sistema V2G (Vehicle-to-Grid) que transforma los coches eléctricos en baterías capaces de generar ingresos, en colaboración con su filial Elli. Este sistema permite a los usuarios no solo consumir energía, sino también devolverla a la red, convirtiendo el vehículo eléctrico en un activo económico. A través de la tecnología de carga bidireccional, los automóviles eléctricos pueden actuar como almacenes de energía, lo que permite a los propietarios obtener beneficios económicos al vender el exceso de electricidad durante las horas de alta demanda.
Este modelo de negocio responde a un cambio estructural en la movilidad eléctrica y la gestión energética. Los coches eléctricos se integran en la red eléctrica, optimizando el uso de la electricidad y facilitando la incorporación de energías renovables. Se estima que los propietarios pueden ahorrar entre 700 y 900 euros anuales, priorizando la carga en momentos de menor coste energético y ofreciendo su energía cuando los precios son más altos. Además, la disponibilidad de contadores inteligentes y aplicaciones digitales permitirá automatizar este proceso, facilitando la experiencia del usuario.
A gran escala, se prevé que el sistema V2G pueda generar ahorros significativos en Europa, hasta 22.000 millones de euros anuales para 2040, al optimizar el uso de la energía disponible y aprovechar el excedente de fuentes renovables. Esta innovación no solo busca mejorar la rentabilidad del uso del vehículo, sino también contribuir a la estabilidad de la red eléctrica y a la transición hacia un modelo energético más sostenible.