Según un informe de la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA), un tercio de los Estados miembros de la Unión Europea no dispone de incentivos para la adquisición de vehículos comerciales que no emiten CO2. Países como Portugal, Rumanía, Eslovaquia, Letonia y Lituania se encuentran entre los que no ofrecen apoyo fiscal. A pesar de esta situación, la mayoría de los países de la UE están implementando medidas para fomentar la adopción de vehículos comerciales eléctricos, aunque solo la mitad ofrece incentivos específicos para la infraestructura de recarga.

El informe también destaca que en ocho países, incluyendo Austria y los Países Bajos, no existen beneficios fiscales por el uso de vehículos de cero emisiones. En contraste, España se posiciona favorablemente al proporcionar incentivos que alcanzan hasta el 75% en el impuesto de circulación para vehículos eléctricos en ciudades principales y ayudas de hasta 4.500 euros por la compra de estos vehículos a través de programas como Auto+ y Moves Corredores.