Las palabras del astronauta Victor Glover, que se encuentra en la cápsula Orion de la misión Artemis II, recuerdan la fragilidad de nuestro planeta. Este mensaje se refuerza al observar la Tierra desde el espacio, donde se evidencia su vulnerabilidad y belleza. A lo largo de los últimos 50 años, desde la última misión Apolo en 1972, el planeta ha cambiado drásticamente, con un aumento significativo en la población y la huella ambiental, lo que ha generado crisis climáticas, hídricas y de biodiversidad.

Fernando Valladares, del Museo Nacional de Ciencias Naturales, destaca el aumento de la concentración de CO2 en la atmósfera y las amenazas a la biodiversidad, con más de 48,000 especies en peligro de extinción. A pesar de los avances tecnológicos y esfuerzos internacionales para abordar estas crisis, muchas personas siguen desinformadas sobre la gravedad de los problemas ambientales. Sin embargo, la colaboración global ha producido resultados positivos en la recuperación de especies y el aumento en la generación de energía renovable, lo que demuestra que aún hay esperanza si se actúa de manera colectiva y responsable.