Un grupo de buzos ha conseguido grabar por primera vez un tiburón blanco adulto en su hábitat natural en el Mediterráneo, un evento significativo que ocurrió durante una misión de retirada de redes de pesca abandonadas en el estrecho de Sicilia. La expedición, organizada por la Fundación Healthy Seas, junto con Ghost Diving y SDSS, se centró en limpiar un barco hundido que representa un peligro para la fauna marina, incluyendo tortugas y peces grandes. Las imágenes, captadas por Derk Remmers, un voluntario de Ghost Diving, marcan un hito en el registro de encuentros submarinos con esta especie, que está clasificada como en peligro crítico en la región.
A pesar de la emoción por el avistamiento, los expertos advierten que este encuentro debe ser interpretado con precaución. Aunque el tiburón blanco ha sido históricamente parte de la biodiversidad del Mediterráneo, su presencia se ha vuelto cada vez más rara debido a la sobrepesca y la degradación de su hábitat. El investigador Carlo Cattano del Sicily Marine Centre subraya la importancia de este avistamiento, ya que proporciona datos valiosos sobre la distribución y el comportamiento de estos grandes depredadores en la región. Además, la misión también incluyó la toma de muestras de ADN ambiental, lo que contribuirá a un mayor entendimiento de las especies existentes en esta área crítica para la conservación.