La Unión Europea ha anunciado una transformación significativa en el reciclaje de vehículos mediante nuevas regulaciones que redefinirán su diseño, uso y reciclaje. Con más de 285 millones de vehículos en circulación y 6,5 millones llegando al final de su vida útil cada año, esta normativa busca convertir desechos en una fuente sostenible de materias primas para la industria europea. Las nuevas reglas exigen un uso obligatorio de materiales reciclados, comenzando con un 15% de plásticos reciclados en vehículos nuevos, que se incrementará al 25% posteriormente.

Además, los fabricantes asumirán mayores responsabilidades a través de un sistema de responsabilidad ampliada del productor, lo que significa que deberán cubrir los costos de recogida y tratamiento de vehículos fuera de uso. Esta legislación también establece restricciones en la exportación de automóviles declarados fuera de servicio, con el objetivo de evitar prácticas ilegales y mejorar la trazabilidad de estos vehículos. Al fomentar el reciclaje y la reutilización de materiales, la UE refuerza su compromiso con el Pacto Verde Europeo y la sostenibilidad en un sector vital para su economía.