La ONU ha lanzado una advertencia sobre la crucial transición hacia las energías limpias y su impacto en la economía global. En un contexto de crisis energética y conflictos geopolíticos, Naciones Unidas afirma que el cambio hacia fuentes renovables es una decisión estratégica para asegurar la estabilidad económica de los países. Simon Stiell, secretario ejecutivo de la UNFCCC, enfatiza que las economías que no avancen en este proceso corren el riesgo de quedar rezagadas, dado que la seguridad energética, la competitividad y la resiliencia climática están interconectadas y son esenciales en la actualidad.

El informe subraya que la actual dependencia de los combustibles fósiles añade volatilidad y riesgo financiero, lo que incrementa la inflación y afecta directamente a los ciudadanos. Promover la soberanía energética a través de fuentes renovables, como la solar y la eólica, no solo permite un suministro seguro y estable, sino que también reduce los riesgos asociados a los conflictos internacionales. Además, se resalta que la transición hacia energías limpias no solo es fundamental para la reducción de emisiones, sino que también podría ser una oportunidad significativa para el crecimiento económico, aumentando así la competitividad de los países que lideren esta transformación.