Investigadores de la Universidad de Ámsterdam han desarrollado una revolucionaria tecnología de licuefacción solvotérmica (STL) que convierte residuos plásticos difíciles de reciclar en aceite reutilizable en apenas 30 minutos. Una planta piloto ha sido instalada en Asturias, donde se utilizarán residuos reales de la recogida municipal. Este método no requiere la separación de los plásticos, permitiendo tratar mezclas complejas que tradicionalmente no pueden ser recicladas.

El proceso utiliza una combinación de disolventes, temperatura, presión elevada y catalizadores avanzados para descomponer los plásticos en compuestos más simples. En esta planta, se generarán gas, aceite rico en moléculas químicas y un residuo sólido carbonoso, lo que supone un avance significativo hacia una gestión más eficaz de los residuos plásticos y la economía circular. La implementación de esta tecnología en un entorno real permitirá evaluar su eficiencia y viabilidad a gran escala, lo cual es fundamental para su futuro comercial.