La presentación del proyecto por parte de SAIC Motor, propietario de la marca MG, marca un hito en la industria automovilística española, con la construcción de una planta en Ferrol que requerirá una inversión de 200 millones de euros. Esta fábrica, que se espera produzca 120.000 vehículos eléctricos anuales, podría revolucionar la automoción gallega, creando hasta 2.300 empleos en su primera fase, incluyendo trabajos directos e indirectos.
La elección de Ferrolterra se debe a sus ventajas logísticas, con proximidad al Puerto Exterior y a As Pontes, lo que la posiciona como un hub industrial europeo en movilidad eléctrica. El proyecto no solo implica la producción de vehículos, sino también la creación de un ecosistema de proveedores y servicios auxiliares, favoreciendo el crecimiento de la industria auxiliar gallega donde ya operan aproximadamente 80 centros productivos de automoción.
Sin embargo, a pesar del entusiasmo, existen complicaciones administrativas que el proyecto debe superar, como la obtención de concesiones portuarias y las aprobaciones de inversión extranjera. La construcción se prevé iniciar en 2027, con el objetivo de iniciar actividades operativas a finales de 2028, lo que podría marcar un punto de inflexión en la economía de Ferrol y su comarca, fortaleciendo el sector de la movilidad eléctrica y la innovación tecnológica.