Un estudio llevado a cabo por el Consejo Europeo de Censo de Aves ha alertado que el 77 % de las especies de aves agrarias han visto una disminución en su presencia en Europa en la última década. España, Portugal, Francia e Italia son algunas de las áreas más afectadas, con especies como la collalba rubia, el alcaudón común y el alcaraván liderando los descensos. Esta situación no solo repercute en la biodiversidad, sino que también impacta en la actividad agraria, ya que estas aves son esenciales para el control de plagas, la dispersión de semillas y como indicadores del estado de los ecosistemas.
El estudio, liderado por varias instituciones, incluido el CREAF y el Institut Català d’Ornitologia, ha desarrollado mapas que muestran la distribución de estas aves en espacios agrarios, permitiendo identificar zonas de pérdida y mejora en sus poblaciones. A pesar del contexto general negativo, se ha observado una tendencia positiva en algunos casos, como el de la carraca europea en ciertas áreas del nordeste ibérico. Las causas del declive incluyen el uso de químicos en agricultura intensiva, el abandono rural y el cambio climático, lo que resalta la necesidad de medidas de conservación efectivas.