La producción de hidrógeno renovable a partir de residuos de poda forestal y agrícola se ha convertido en una realidad en España, gracias a una planta experimental ubicada en Elche, desarrollada por Greene W2H2. Este proyecto, considerado pionero en Europa, presenta una innovadora combinación de tecnología y economía circular para generar energía limpia a partir de biomasa que normalmente tiene poco valor. La planta, en fase de validación, actualmente procesa entre 100 y 150 kilogramos de biomasa por hora, produciendo entre 6 y 8 kilogramos de biohidrógeno por hora.

La inversión en este proyecto supera los cuatro millones de euros, con un 35% de financiamiento proveniente de ayudas públicas de la Generalitat Valenciana. Además de su contribución a la reducción de la dependencia de combustibles fósiles, el proyecto ha creado 14 empleos cualificados en áreas como ingeniería química y industrial. Con vistas a futuro, se planea escalar la producción de hidrógeno en instalaciones que podrían procesar hasta 50,000 toneladas de biomasa al año, fortaleciendo el papel del hidrógeno como vector energético en la transición ecológica.