Desde abril de 2022, España no ha contabilizado ningún día frío récord, según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Este fenómeno es parte de una tendencia alarmante en la que se han registrado 209 récords de calor en el último decenio, en comparación con solo 7 de frío. La situación resalta el impacto del cambio climático, que causa un incremento significativo en las temperaturas, reduciendo la frecuencia de días fríos en todo el país.
Particularmente en Aragón, aunque se han observado episodios de nieve en el Pirineo, estos no alteran la tendencia general de inviernos más cortos. Un análisis del Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF) revela que entre 2011 y 2020, la media de nuevos récords de días fríos anuales se desplomó a apenas 1,4. Además, abril de 2026 se ha registrado como el más cálido desde que existen datos, con una temperatura media de 15,1 ºC, superando todos los abriles desde 1950. Este incremento en las temperaturas ha llevado a que en el primer cuatrimestre de 2026 se hayan contabilizado 12 récords de días cálidos, muy por encima de lo esperado en un clima normal.
El impacto del cambio climático también se refleja en la disponibilidad de agua en Aragón. La reducción de la innivación afecta los recursos hídricos del Ebro, representando un desafío tanto para la agricultura como para el abastecimiento urbano. Así, el contador de días fríos récord en España sigue parado en cero, un claro indicio de las transformaciones climáticas que nos afectan y de la necesidad de considerar estas tendencias en las proyecciones futuras.