El sobreconsumo se ha convertido en una práctica común en España, según el estudio "La Red del Cambio" de Wallapop, donde el 56% de la población menciona comprar productos sin necesidad real. Este fenómeno contrasta con el hecho de que más del 55% de los encuestados indica que su salario no cubre sus gastos básicos. Aunque el 70% de los consumidores manifiesta que la sostenibilidad impacta en sus decisiones, continúan adquiriendo artículos superfluos.
El estudio también destaca factores emocionales y sociales que impulso el consumo impulsivo, incluyendo el estrés, el aburrimiento y la presión de la sociedad, con un 44% de los consumidores admitiendo que las redes sociales afectan sus compras. Las plataformas de consumo rápido son utilizadas por el 78% de los españoles, especialmente entre los jóvenes.
La situación plantea retos significativos tanto económicos como medioambientales, con un 40% del gasto destinado a productos no esenciales. A pesar de ello, el informe sugiere que la tendencia hacia el mercado de segunda mano crece, con el 93% de los consumidores valorando la durabilidad de los productos y un 87% prevé aumentar su uso. Este modelo circular podría ser clave para la transición hacia patrones de consumo más sostenibles.