El río Gigüela ha aportado casi 13 hectómetros cúbicos de agua al Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel, manteniendo el humedal inundado casi de manera continua desde febrero. Este episodio resulta inusual en las últimas décadas y es uno de los más significativos en años recientes, ofreciendo un alivio a un ecosistema que ha luchado contra la sequía y la sobreexplotación del acuífero.

Desde febrero hasta mayo, se han registrado aportes mensuales de agua procedente del río, totalizando 12,93 hm³. Estas inundaciones benefician a los “tablazos centrales”, esenciales para la reproducción de aves acuáticas. Sin embargo, los expertos de la Confederación Hidrográfica del Guadiana advierten que esta recuperación ambiental es “frágil” y depende de precipitaciones extraordinarias, sin un soporte hídrico estructural debido a la sobreexplotación del acuífero desde los años 80.

El Parque Nacional, crucial para la conservación de la biodiversidad, refuerza su importancia en la península ibérica como hábitat de aves migratorias, aunque su situación hídrica sigue siendo crítica y su futuro dependiente de factores climáticos externos.