Durante la Semana de la Transformación Verde de Corea del Sur, Simon Stiell, representante de Naciones Unidas para el cambio climático, argumentó que las energías renovables son "el antídoto contra el caos de los precios de los combustibles fósiles". Stiell subrayó que estas fuentes permiten a los gobiernos recuperar el control de sus economías y su seguridad nacional, lo que hace urgente la aceleración de la transición hacia la energía limpia.

El representante de la ONU también advirtió sobre los peligros de seguir dependiendo de los combustibles fósiles, especialmente del carbón. En su análisis, el cierre del Estrecho de Ormuz debido a conflictos en la región ha afectado a Asia, pero también representa una oportunidad para que las empresas inviertan en infraestructura de energía limpia. Stiell concluyó que una acción climática robusta no solo es necesaria para enfrentar la crisis actual, sino que también contribuirá a economías más resilientes y competitivas en el futuro.