En 2025, España logró reciclar 22,2 millones de toneladas de residuos, sin embargo, solo el 54% de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) se gestiona adecuadamente en Europa. Esto implica que el 46% de materias primas críticas, como tierras raras y litio, se pierden debido a una ineficiente recogida. Este contexto no solo tiene implicaciones ambientales, sino que también representa una oportunidad de negocio en el ámbito de la economía circular, particularmente para startups. La UE ha establecido objetivos claros, exigiendo que para 2030 al menos el 25% de la demanda de materias críticas se cubra mediante reciclaje.

La creciente demanda de tierras raras y litio plantea retos en la cadena de suministro, ya que Europa depende en gran medida de importaciones de países externos. Esto impacta directamente en los costos y disponibilidad de componentes para startups en sectores como el hardware y el IoT. Adicionalmente, el Mobile World Congress España 2026 abordó la reutilización y reacondicionamiento de dispositivos, mostrando modelos de negocio viables en el ciclo de vida prolongado de la tecnología.

El uso de inteligencia artificial también está revolucionando este campo, aumentando la precisión en la clasificación de materiales reciclables. Por lo tanto, emprendedores deben auditar su infraestructura tecnológica y considerar modelos de reacondicionamiento, además de estar conscientes de los requisitos regulatorios vinculantes que se avecinan en la UE. En conclusión, el reciclaje tecnológico ha evolucionado de ser un gesto ecológico a convertirse en una estrategia comercial esencial, presentando múltiples oportunidades en un mercado en crecimiento.