Un reciente estudio del Departamento de Ecología y Evolución de la Universidad de Lausana, Suiza, indica que el comercio de especies salvajes, tanto legal como ilegal, contribuye a la transmisión de patógenos, aumentando así el riesgo de brotes epidémicos y pandemias. Este estudio analizó datos de más de cuarenta años sobre el comercio internacional de fauna silvestre y su relación con patógenos entre animales y humanos.
Los hallazgos muestran que los mamíferos que son objeto de comercio tienen 1.5 veces más probabilidades de transmitir enfermedades a los humanos. Esto se agrava en el caso de aquellos que son vendidos ilegalmente o como mascotas exóticas. De manera alarmante, cada diez años que un animal pasa en el mercado, aumenta la probabilidad de intercambio de patógenos, lo cual podría poner en evidencia la necesidad de reforzar las políticas de biovigilancia para mitigar este riesgo.
Este estudio resalta la importancia de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), que actualmente solo se enfoca en la prevención de la extinción, sin considerar adecuadamente los riesgos de salud pública asociados con el comercio de vida silvestre.