Ecologistas en Asturias han solicitado la prohibición del pastoreo en áreas quemadas por incendios forestales, refiriéndose a datos que muestran que el 79% de la superficie calcinada proviene de incendios provocados. Esta situación plantea una revisión urgente de la legislación sobre gestión forestal para abordar las causas que alimentan este problema, fundamentalmente vinculadas a la acción humana.
Desde 2017, Asturias se destaca como la única comunidad autónoma que no aplica restricciones al pastoreo en jardines calcinados, lo cual podría incentivar de manera indirecta la provocación de incendios. La Coordinadora Ecologista sostiene que restablecer este acotamiento es crucial para eliminar cualquier incentivo económico derivado de la quema de terrenos y mejorar la prevención contra incendios.
No obstante, la gestión de incendios en España es un tema complejo. Según el ingeniero Víctor Resco de Dios, si las quemas ganaderas están bien gestionadas y supervisadas, pueden contribuir positivamente a la gestión de combustible. Resco destaca que, lejos de ser una amenaza, estas prácticas pueden ayudar a prevenir incendios más severos en verano al reducir la acumulación de biomasa. Además, propone un enfoque innovador conocido como «pastoreo» de incendios, que implica gestionar ciertos fuegos como se manejaría el ganado, permitiendo su evolución controlada bajo condiciones específicas.