El avance en la adopción de sistemas de almacenamiento de energía fotovoltaica en México y Centroamérica ha superado el 30 % anual, impulsado por el aumento de los precios de la electricidad y la creciente demanda energética. Según la CEO de Solis Latam, Alba Min Ye, este sector sigue siendo uno de los más activos en América Latina. Durante la Expo RE+ en Guadalajara, se presentaron nuevos sistemas de almacenamiento, como los inversores EverCore, que están diseñados para aplicaciones comerciales e industriales.
Los especialistas señalan que la situación actual del mercado energético, marcada por altos precios del petróleo, ha hecho más atractivas las energías renovables y las soluciones de almacenamiento. Se prevé que el mercado de almacenamiento en baterías en la región crezca de 889.9 millones de dólares en 2024 a más de 6,300 millones en 2030. Además, la Comisión Reguladora de Energía (CRE) ha actualizado su normativa para incluir explícitamente el almacenamiento como parte de las instalaciones fotovoltaicas.
La demanda de almacenamiento se distribuye entre dos segmentos: residencial y comercial e industrial, destacando este último con un crecimiento superior al 30 %. Para 2030, se pronostica que México incorporará 5,000 megavatios de almacenamiento en baterías, contribuyendo significativamente al fortalecimiento de su red eléctrica y asegurando el soporte de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).