El Ministerio de Medioambiente de Corea del Sur ha anunciado un plan para construir diez megaparques solares antes de 2030, como parte de una estrategia para aumentar la capacidad renovable del país a 100 gigavatios y disminuir su dependencia energética exterior, especialmente en un contexto marcado por la inestabilidad en Oriente Medio. Actualmente, las energías renovables solo representan el 11,4 % de la generación eléctrica nacional, y se busca elevar esta cifra al 30 % antes de 2035.
El impacto de la guerra en Oriente Medio, que ha interrumpido el suministro de energía en la región, ha acelerado este impulso hacia la energía solar, convirtiéndola en una herramienta clave para salvaguardar la seguridad energética de Corea del Sur. Además de los megaparques, el Gobierno planea implementar nuevas políticas como la instalación obligatoria de paneles solares en edificaciones nuevas y ofrecer incentivos económicos para hacer que la energía renovable sea más competitiva en el mercado.
Con este enfoque, las autoridades surcoreanas esperan no solo transformar su modelo energético hacia uno más sostenible, sino también posicionar al país entre los diez líderes mundiales en capacidad renovable para el final de la década. Las inversiones en estos megaparques están alineadas con la necesidad de reducir emisiones y facilitar una transición energética efectiva a largo plazo.