BYD ha confirmado que España es uno de los tres posibles destinos para la localización de su nueva fábrica en Europa, tras establecer una planta en Hungría. Este movimiento responde al creciente interés por vehículos eléctricos en el continente. Stella Li, vicepresidenta de la compañía, destacó en una entrevista que España juega un papel crucial en su plan para consolidarse en el mercado europeo. A medida que los precios de los combustibles aumentan, la transición a vehículos eléctricos se presenta como una alternativa atractiva para los consumidores que buscan reducir costos diarios. La carga ultrarrápida es una de las innovaciones que está ayudando a impulsar esta tendencia y a romper las barreras tradicionales de adopción. Li también sugirió que la personalización de los vehículos será clave para mejorar la relación con los clientes, permitiendo a los usuarios elegir opciones que se adapten a sus preferencias individuales.