Biocirc ha hecho un llamado para intensificar el apoyo al biometano en un momento de gran volatilidad energética y la apremiante necesidad de disminuir la dependencia de combustibles fósiles. La asociación sostiene que España tiene los recursos para ser un referente europeo en la producción de biometano. Para ello, una regulación más ambiciosa es crucial, ya que podría atraer inversiones significativas y fomentar el empleo rural, avanzando en la economía circular.

El sector del biometano enfrenta un estancamiento crítico impulsado por obstáculos burocráticos que impiden el desarrollo ágil de proyectos. Este recurso, que se genera a partir de la transformación de residuos orgánicos, no solo es fundamental para descarbonizar el país, sino que también juega un papel esencial en la seguridad energética. En particular, el proyecto denominado Hojiblanca Biometano 5, en Baena, tiene como objetivo convertir hasta 400.000 toneladas de residuos del olivar en biometano mediante una inversión de 39 millones de euros. Esta planta, que aún se encuentra en fase de información pública ambiental, producirá un biometano con una pureza superior al 98 %, inyectándolo en la red de gas.

Además, el Gobierno español ha propuesto establecer cuotas obligatorias de consumo de biometano, lo cual se ha recibido con optimismo en la industria. Este avance podría acelerar la producción de gases renovables y subsanar la dependencia energética exterior. Sin embargo, para que estas cuotas tengan un impacto real, se hace necesario eliminar obstáculos regulatorios y garantizar inversiones estables. Las empresas del sector alertan que las barreras actuales, como la falta de permisos y los altos costes iniciales, deben ser resueltas para poder aprovechar plenamente el potencial del biometano como una solución viable de energía renovable.