En España, la economía circular ha tenido un avance notable, especialmente en el reciclaje de envases, que alcanzó una tasa del 71% en 2024, superando los objetivos europeos para 2030. Sin embargo, la gestión de residuos municipales enfrenta serios desafíos, con una tasa de reciclaje que se sitúa en solo 42,5%, evidenciando un estancamiento en el cumplimiento de metas comunitarias que exigen un reciclaje del 60%. Según el boletín del Observatorio de la Economía Circular de la Fundación Fórum Ambiental, cada habitante genera un promedio de 2.332 kg de residuos anuales, con 456 kg provenientes de residuos domésticos, lo que resalta la presión que el consumo ejerce sobre el sistema de gestión de residuos.

Por otro lado, el sector del papel y cartón en España ha alcanzado una tasa de reciclaje del 83,6% en 2024, estableciéndose como uno de los modelos de economía circular más avanzados de Europa. Este dato resalta que el reciclaje de papel y cartón no solo es crucial para el sector, sino que también revela que el papel recuperado se ha convertido en la principal materia prima de la industria papelera, representando el 79,3% de la producción nacional. A pesar de la mejora en el desperdicio alimentario, que se ha reducido a 54 kg por persona, las emisiones de vertederos siguen siendo significativas, constituyendo el 87,5% de las emisiones totales del sector. En respuesta a estos retos, España ha incrementado sus plantas de biometano y está involucrada en proyectos internacionales como "Transformando El Salvador hacia una Economía Circular y Sostenible", donde se invertirá casi 700,000 dólares para mejorar la gestión de residuos sólidos, impulsado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). Los expertos insisten en que se deben reforzar políticas públicas y la educación ambiental para promover una gestión más sostenible de los residuos.