La Asociación de Operadores de Recarga Ultrarrápida (AORU) ha alertado que la infraestructura de recarga en España enfrenta retrasos de hasta 36 meses, lo que dificulta el desarrollo de la movilidad eléctrica. Actualmente, hay más de 600.000 vehículos eléctricos en circulación y, aunque el país tiene planes para alcanzar 55.000 puntos de recarga públicos para abril de 2026, más de 17.000 de estas estaciones están inoperativas. Esta problemática genera la necesidad urgente de un marco regulatorio que optimice la instalación de nuevas conexiones, sugiriendo que las eléctricas deben gestionar estas conexiones en un plazo máximo de 30 días. Si no se abordan estos problemas, el ambicioso objetivo de alcanzar 53.072 estaciones de carga en 2025 podría verse comprometido.

Por otro lado, el proyecto ElectriCity by Ford, diseñado para ofrecer furgonetas eléctricas para el reparto en Madrid, se ha consolidado como un modelo ejemplar en la modernización de la logística urbana. Tras un exitoso piloto que involucró a más de cien negocios, ahora se expande a nuevos mercados, facilitando el acceso a vehículos 100% eléctricos. Este tipo de iniciativa no solo contribuye a reducir la contaminación urbana, sino que también ofrece beneficios económicos significativos al eliminar costos de combustible y mantenimiento. La integración de estos vehículos en entornos con Zonas de Bajas Emisiones permite a los comerciantes operar de manera más eficiente y competitiva, con acceso facilitado a las áreas restringidas y estacionamiento gratuito.