La Asociación de Operadores de Recarga Ultrarrápida (AORU) ha advertido que el desarrollo de la infraestructura de recarga en España enfrenta retrasos de hasta 36 meses debido a complicaciones en los procesos de conexión a la red y a la tramitación administrativa. Este panorama dificulta la alineación entre las necesarias inversiones y el creciente interés por los vehículos eléctricos, cuyo número ha superado los 600.000 en circulación, incluyendo modelos totalmente eléctricos y los híbridos. Aunque hay un notable incremento en las matriculaciones de turismos eléctricos, que alcanzaron un crecimiento del 77,1% en 2025 con 101.627 unidades, la disparidad en la infraestructura de recarga entre diversas regiones representa un obstáculo para el progresivo desarrollo del sector.
Durante las Jornadas Parlamentarias en el Congreso de los Diputados, AORU enfatizó la urgencia de un marco regulatorio que facilite la implementación de la infraestructura de carga, sugiriendo que las distribuidoras eléctricas deberían atender las solicitudes de conexión dentro de un plazo máximo de 30 días. Se prevé que para 2025, España podría contar con aproximadamente 53.072 estaciones de carga públicas, lo que implicaría un aumento del 37% en comparación con el año anterior, crucial para facilitar la adopción de vehículos eléctricos. Este avance es vital para garantizar un futuro sostenible en el sector del transporte.