El descubrimiento de varias iguanas marinas de Galápagos ocultas en bolsos de mano en el aeropuerto de Guayaquil ha reabierto preocupaciones sobre el tráfico ilegal de fauna silvestre. Las autoridades ecuatorianas detuvieron a tres ciudadanos tailandeses involucrados en la tentativa de trasladar doce iguanas, de las cuales dos no sobrevivieron debido a las condiciones inadecuadas de transporte. Estas iguanas están catalogadas como especies protegidas bajo el Apéndice I de la convención CITES, lo que prohíbe prácticamente su comercialización internacional.
La operación de rescate resultó en la recuperación de diez ejemplares, los cuales están actualmente en cuarentena para evaluaciones veterinarias y estudios genéticos que facilitarán su posible retorno a su hábitat natural. Este esfuerzo ha sido calificado como un importante golpe contra las redes de tráfico y destaca la necesidad urgente de fortalecer la protección de especies en peligro y sus ecosistemas, como el único archipiélago de Galápagos, declarado Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO. La colaboración entre autoridades, científicos y organizaciones conservacionistas se perfila como crucial para combatir el tráfico ilegal y asegurar la conservación de la biodiversidad única de la región.