Las aguas cálidas del océano se están acercando a la Antártida, planteando un grave riesgo para las plataformas de hielo. Un estudio internacional liderado por la Universidad de Cambridge ha analizado cuatro décadas de datos oceánicos y ha confirmado que una masa de agua cálida, conocida como 'agua profunda circumpolar', se está expandiendo hacia la plataforma continental antártica. Este fenómeno podría tener consecuencias globales alarmantes, ya que las plataformas de hielo son esenciales para contener grandes masas de agua dulce que, si se liberaran, podrían elevar el nivel del mar hasta 58 metros.

Los investigadores han utilizado datos de boyas autónomas y técnicas avanzadas de aprendizaje automático para mostrar que el calentamiento global está alterando las corrientes del Océano Austral. La reducción de las aguas frías, que tradicionalmente protegían las plataformas de hielo manteniéndolas heladas, facilita la entrada de aguas más cálidas, provocando un derretimiento desde su base. Este proceso es especialmente preocupante, ya que puede acelerar la fragmentación de los glaciares, generando un efecto directo sobre la estabilidad climática global.

Además, los cambios en la circulación oceánica afectan la capacidad del mar para regular el clima, al disminuir su capacidad de absorber dióxido de carbono y distribuir nutrientes esenciales. La pérdida de estabilidad en el sistema oceánico no solo amenaza con intensificar el cambio climático, sino que pone en riesgo la seguridad de millones de personas y ecosistemas en las zonas costeras. La urgencia de actuar para mitigar estos riesgos es más evidente que nunca, dado que la estabilidad del hielo polar es crucial para el futuro del nivel del mar global.