Se ha descubierto una nueva especie de rana de cristal, Nymphargus dajomesae, en la reserva de El Quimi en Ecuador, un área considerada un "mundo perdido" debido a su inmensa diversidad biológica aún no catalogada. Este hallazgo pone de manifiesto la riqueza de los Andes, aunque también lanza una advertencia sobre los peligros que representan las actividades mineras y agrícolas para estos frágiles ecosistemas.
La piel translúcida de estas ranas permite observar sus órganos internos, un rasgo que las convierte en bioindicadoras del estado de salud del medio ambiente. Con más del 85% de los anfibios encontrados en El Quimi siendo desconocidos hasta este descubrimiento, los investigadores enfatizan la necesidad urgente de conservar estos hábitats para prevenir daños irreversibles. La conservación no solo beneficia a las especies recién descubiertas, sino también al equilibrio ecológico del planeta.
El nombre de la nueva especie rinde homenaje a la deportista ecuatoriana Neisi Dajomes, lo que une ciencia y reconocimiento cultural. Este descubrimiento refuerza la idea de que hay mucho por conocer y proteger en la biodiversidad de los Andes, que es fundamental para entender la evolución de los ecosistemas en América Latina.